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Mi asistente cholita


Dr Osterman

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Entré a trabajar a una entidad municipal y tuve a cargo un área, en mi personal había una jovencita que por su amabilidad y predisposición al trabajo me inspiró confianza y la hice mi asistente.

Silvia era una muchacha de aprox. 27 años, su familia era de provincia y vivía sola en Lima, en un cono limeño, bajita y delgadita, aparentaba 5 años menos, con rasgos claramente andinos pero se vestía correctamente para una oficina, ya sea en sastre o jeans con zapatos siempre con su carterita, una cholita correctita.

Con el pasar de los meses, mi trato cordial, ameno y justo hicieron que me gane el respeto y la simpatía de los trabajadores, todo lo que les pedía lo hacían, no era al susto sino porque se sentía motivados, con Silvia me di cuenta que era bien servicial conmigo y que estaba dispuesta a hacer hasta los encargos mas simples que incluso no tuvieran que ver con su trabajo como ir a comprarme el desayuno, cambiarme dólares, etc, cosa que no se me hubiera pedido pedir pero como siempre lo mencionaba accedí, ya teníamos cierta confianza, en ese contexto me entró el bichito de lo prohibido…

Me gané que habían otros jefes que siempre la saludaban y se la querían llevar para su área, le conversaban y persuadían, se habían dado cuenta que conmigo era bien leal y trabajadora pero creo que también les dio curiosidad como sería comerse a una mujer obediente, con aires de inocentona y sobre todo con la apariencia de una chiquilla, era muy menuda, fácil sus 50 kgs. y 1.55 mts, cosa que me contagiaron porque la verdad no tenía intenciones de comerme a alguien el el trabajo, sobre todo siendo jefe, así que puse a prueba su lealtad.

Me di cuenta que ella se sentía orgullosa de trabajar conmigo (una combinación de enamorada e interesada), a diferencia de los demás jefes yo era mas joven que todos, educado, sabía lo que hacía y no tenía pinta de malogrado o corrupto.

Comencé a hacerle pequeñas caricias en el día a día, en el hombro, la cabeza, el brazo, como quien no quiere la cosa, luego entre bromas le decía cosas que le iba a hacer si no hacía tal o cual cosa, ella sonreía y contestaba la broma, ya iba entendiendo la cosa, luego a solas le preguntaba sobre su vida, que la verdad no había mucho que decir, salvo una familia que no se portó muy bien con ella, muy ambiciosos, ah y también que era virgen, lo cual poco a poco comencé a comprobar.

Un día nos quedamos solos después de la salida, ella como siempre obediente tenía que terminar un encargo mío, y en una de esas me dice que estaba cansada y que le dolía el cuello y la cabeza, así que le dije te voy a hacer masajes, me puse detrás de ella que estaba sentada en una silla, ella calladita seguía trabajando y asentía que estaba de acuerdo, así que comencé a acariciarla en los hombros por buen tiempo, para no hacerla larga le masajié todo lo que se podía supuestamente: hombros, cabeza, oídos, brazos, manos, cintura y hasta piernas, incluso del cuello me pasaba a su viente en el medio de sus pequeños senos, sin tocarlos, todo debajo de su ropa, ella reclamaba pero se notaba que no le disgustaba, hice un alto y me animé a avanzar mas, asi que volví a tocarla y me fui de lleno a apretarle sus tetitas suavemente, así varios segundos, hasta que ella me dijo que no siguiera, la obedecí y me dijo seriamente que xq le hacía eso, le expliqué que después de haberle prácticamente tocado casi todo el cuerpo era obvio que quería eso que no había razón de que se ponga asi, me dio la razón pero dijo que no quería mas esas cosas, a lo cual accedí.

En la semana se puso mal, hasta lloraba, le daba vergüenza verme, me dijo que nunca había hecho esas cosas y que quería renunciar, no le di mucha bola, si quería hacerlo estaba bien, le di a entender que de alguna manera se me estuvo ofreciendo y yo solo respondía a su deseo.

Una semana pasó y nos volvimos a quedar solos, hablamos mucho y discutimos, hablé claramente, que no se haga que se notaba que quería algo a lo que contestó que si pero que no estaba preparada, la abracé y comencé a tocarla nuevamente, pero esta vez apagué la luz y cerré la puerta con llave, todo el piso estaba vacío y la vigilancia pasaba a las 7pm a revisar que todo estuviera en orden por los pasadizos, ya faltaba poco.

La comencé a besar y manosear por todos lados, se notaba que no sabía mucho de sexo porque era bien torpe, la comencé a desnudar y se quejaba pero con un poco de fuerza se quedó desnuda y yo también, no se atrevía a agarrarme el pájaro así que le enseñé, un cuerpecito tenía, todo era chiquito, tetitas, cinturita, potito y sobre todo la conchita, la excité bastante bien acomodados en un sillón que puse detrás de la puerta de la oficina, la puse a chuparme la pinga, mientras lo hacía miraba la oficina y era una locura que de día estuviera llena de gente y de noche mi asistente me la estuviera chupando bien obediente, yo la seguía tocando y me palpaba la chuchita muy chiquita, la voy a reventar decía, la quise penetrar pero se resistió, así que le dije que siguiera chupando, no  podía hacer mucha bulla, todo tenía que estar en silencio y yo con la penumbra con las justas la veía, hasta que por fin boté toda mi leche en su boquita, ella no sabía si tragarlo o no, asi que se fue al baño y lo arrojó, tomo agua y regresó conmigo, la seguí acariciando y hablándole bonito, le dije que me gustó lo que hizo, ella decía que todo era una locura y que jamás había hecho cosas asi, le dije que ya era hora, que tenia que aprender entonces, me pidió que no la penetrara nomas, eso no, que eso no estaba bien y que su familia le enseñó cosas, etc, en fin, al rato me dio mas ganas siguió chupándomela y tomandose un poco de mi leche y otro poco afuera y nos retiramos de uno en uno de la oficina, el de seguridad me conocía y no hizo preguntas ni nada.

Por lo menos dos veces a la semana la hacia quedar, ella ya sabia, pero siempre se hacia la yonofui, yo estaba emocionado con esas cosas prohibidas, no me aceptó ir a un telo, todo en la oficina, hasta que una vez tuve ese pollito a la brasa en mis manos a punto de ensartarle el relleno pero definitivamente su expresión no era de quererlo, así que me abstuve de hacerlo para mantener la amistad, tampoco es la cosa de hacerlo por hacerlo, no hay mérito ni gracia, el punto es que la flaca te busque y lo desee.

Se convirtió en mi leal y obediente asistente de día y mi chola tragaleches de noche, no me parecía mal la situación, sin que se lo insinuara, no hay porque ofender, se había vuelto mi perra fiel dispuesta a defenderme de terceros y complacerme en la privacidad, además de ser discreta.

Hasta que me fui del trabajo y organizó mi despedida, sabía que no tenía ningún futuro conmigo y cual era su lugar, luego que me fui ella también renunció, me dijo que puro lobo la acechaba y solo conmigo se sentía bien, esta bien le dije, ya te encontraré chamba. Su fidelidad es tanta al día de hoy que a veces necesito de alguien que me recoja un documento o deje un encargo a un sitio y ella siempre esta presta a hacerlo haciendo un hueco en sus obligaciones, la amistad queda.

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Buena alucinada tio, por lo general, estas hembras les gustan que le penetren, eso de chupar la pieza ni en putas que han querido hacerlo, porque lo consideran denigrante. En fin, si es cierto te felicito. Para la próxima metele un par de dedos en clitoritis, a penas se comienze a mojar te pide la pieza, a mi me resulto varias veces.

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Gracias Casanova, si pues, habían varias cosas a hacer para calentarla mas pero se notaba que a la chica le faltaba calle y se podría templar o pendejamente buscaba un motivo para encamotarse conmigo y jugarme al sentimiento. No pretendía darle pie a que pensara que algo mas podría haber entre nosoros, ademas estaba comprometido en ese momento, así que preferí sexo oral hasta que se desahuevara, no obstante di rienda suelta a mis bajos instintos las veces que quisiera, frotaba mi pieza en todo su cuerpo (como si fuera un pañuelo) y le decía que hiciera o dijera lo que se me ocurriera para finalmente botarle mi leche encima, para mi es suficiente con eso, por ahí tengo otra historia parecida con otra flaca de otra chamba, ya lo pondré.

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  • 1 year later...

Buena experiencia mi estimado Dr. Osterman, hubiera sido bueno tener el final feliz, pero por lo menos tuviste un buen disfrute.

Editado por SteelGreen
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  • 2 weeks later...

Buena historia, a veces no es necesario penetrar para disfrutar de una mujer (aunque no dudo en que hasta el dia de hoy te loquea la idea de haber penetrado ese pequeño coñito) en fin al menos te saco la leche y una buena mamada cumple su cometido. Lo mejor es que haya quedado esa amistad que dices, eso creo que es lo mejor de todo. Saludos

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